PASEO A LA CATARATA EL KONDAC CON MIS ALUMNOS 5°"B"
Cómo se hacía el reparto en partes iguales? Supóngase que se quieren repartir 183 1/2 1/6 heqats de grano entre 38 personas. Para ello, simplemente, se dividía la primera cantidad entre la segunda considerando la multiplicación en la que uno de los factores está ausente: 38 x ? = 183 1/2 1/6
1 38
2 76
4 152
1/2 19
1/4 9 1/2
1/12 3 1/6
4 1/2 1/4 1/12 183 1/2 1/6
El problema podría considerarse resuelto en este punto con la respuesta de 4 1/2 1/4 1/12 heqat por persona. Sin embargo, al objeto de facilitar la operatividad de este resultado (por ejemplo, al considerar lo que correspondiese a un subgrupo de ellos habría que multiplicar esta cantidad), se solía expresar las raciones por medio de las fracciones de Horus.
En este caso dicha expresión está muy avanzada por cuanto sólo falta por transformar en función de las fracciones de Horus la última fracción, 1/12 heqat. El procedimiento para hacerlo podría ser el siguiente:
- La fracción 1/12 debe expresarse como la suma de varias fracciones Horus más pequeñas. La siguiente menor sería 1/12 = 1/16 + ?
Para hallar la fracción desconocida se pueden aplicar los auxiliares rojos a partir de la aplicación de estas fracciones a un número múltiplo de 12 y 16 que, siquiera tanteando, se puede comprobar que sea
1/12 (48) = 1/16 (48) + ? (48)
4 3 1
de modo que resulta 1/12 = 1/16 + 1/48 - Se plantea entonces el mismo problema con 1/48 para la que la siguiente fracción de Horus de menor tamaño sería 1/48 = 1/64 + ?
que se puede aplicar a 1/48 (192) = 1/64 (192) + ? (192)
4 3 1
resultando 1/48 = 1/64 + 1/192 - La fracción 1/192 heqat se hace demasiado pequeña para expresarla en función de las fracciones Horus. Se podría pensar que el tamaño de la fracción permitiría despreciar su uso y dejar el resultado en forma aproximada pero, a pesar de que los escribas egipcios tomaban en cuenta diversas aproximaciones, no solía ser el caso tratando raciones por cuanto las pequeñas fracciones no tenían entidad de por sí (supondría considerar migas de pan) sino en la medida en que se acumularan a otras fracciones en sucesivos repartos.
Pues bien, en el caso de la fracción 1/192 el escriba transformaba el heqat en una subunidad más pequeña, el ro, de manera que al equivaler a 320 ro, resultaría que 1/192 de 320 ro sí es una operación practicable:
1 192
1/3 64
2/3 128
1 2/3 320
El resultado final del reparto, es decir, la cantidad correspondiente a cada ración será de:
4 1/2 1/4 1/16 1/64 heqat 1 2/3 ro
![]()
¿Cómo se repartía de forma desigual? Como se ha comentado, la mayoría de los repartos eran desiguales. Algunos dan lugar a discusiones interesantes como es el caso de un ostraca encontrado en Deir el Medinah, donde se señalan las raciones recibidas por tres clases de personas:
- El jefe recibe: 5 1/2 khar de trigo + 2 khar de cebada
- El escriba: 2 1/2 1/4 khar de trigo + 1 khar de cebada
- El trabajador: 4 khar de trigo + 1 1/2 khar de cebada
Se puede observar que el escriba recibe exactamente la mitad que el jefe pero ello es improbable dada la importancia social del primero. Esto hace suponer que el escriba cobraba esta cantidad por cada 'tripulación' de trabajadores y, dado que habitualmente los equipos se dividían en dos 'tripulaciones' (a semejanza del babor y estribor de los barcos), ello supondría que realmente el escriba cobraba lo mismo que el jefe.
En líneas generales las relaciones desiguales entre distintas clases sociales en el momento de recibir sus raciones solían establecerse de manera sencilla numéricamente y guiadas por los términos de las fracciones Horus. Así, el problema 65 del papiro Rhind plantea:
Ejemplo de dividir 100 panes entre 10 hombres: un barquero, un capataz, un guardián, teniendo cada uno el doble (que los siete marineros ordinarios). Para dotar a su solución de mayor facilidad numérica, supongamos que sólo dos de los diez hombres reciben una ración doble que los demás. El procedimiento resulta sencillo: Si ocho hombres reciben su ración y dos reciben el doble, supondremos que hay 12 hombres entre los que repartir los 100 panes: 1 12
2 24
4 48
8 96
1/3 4 8 1/3 100 Esto querría decir que cada uno de los ocho marineros considerados recibiría 8 1/3 panes pero, dado que los dos más importantes recibirían el doble, habría que multiplicar por dos esta cantidad para obtener lo que recibirían estos personajes:
2 x 8 1/3 = 16 2/3 pan
POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo
El Amor y La Locura
Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre.
Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Vamos a jugar a las escondidas?!
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:
- ¿A las escondidas?... ¿y cómo es eso?
- Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar... la VERDAD prefirió no esconderse, para qué? si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...
- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...
¿Que si un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿Que si la hendija de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿Que si el vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Que si una ráfaga de viento?, magnífico para la LIBERTAD... Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El EGOÍSMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvidó dónde se escondió... pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal... y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
- Un millón!!!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Zoología... La PASION y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse...
Así fue encontrando a todos... al TALENTO entre la hierba fresca, a la
ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arcoiris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos... pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas... y cuando estaba dándose por vencida divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido en los ojos al AMOR; la LOCURA no sabía qué hacer para disculparse...lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces; desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra:
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.